¿Sabías que detrás de ciertas frases o palabras mágicas hay un poder subliminal que te convence para que compres un determinado pienso para tu perro o gato?
Cualquier empresa puede usar la palabra natural porque no está protegida como BIO o ecológico. El 95% de lo que lleva escrita la palabra “natural” tiene poco o nada de natural — un pienso, por definición, ha sido procesado.
“Con sabor a salmón” no es lo mismo que “con salmón”. Puede tratarse solo de un saborizante artificial, sin un solo gramo del ingrediente real.
Tres cuartas partes de la carne fresca es agua. Un kilo de carne fresca de pollo contiene muchísima menos proteína real que un kilo de carne deshidratada.
Conclusión: aprende a distinguir lo que es natural de verdad de lo que es marketing. La salud de tu perro o gato está en tus manos.